Vámonos de viaje

¡A viajar!

En las andanzas…

Uno de mis placeres es andar de pata de perro de un lugar a otro para vivir nuevas experiencias en lugares desconocidos y, por qué no, volver a ciertos sitios que sabes de antemano, que te la vas a pasar increíble.

Hace poco fui a Las Estacas en el estado de Morelos, aquí en México, donde vivo. Es un lugar que visité de niña con una amiguita de la colonia. Su familia solía ir y un día me invitaron. Uno de mis peores recuerdos de infancia se generó ahí. 

Resulta que estaba nadando en el rio que tienen de agua pura, me encanta nadar. En algún momento “algo” me atrapó y no podía seguir nadando, vamos, me estaba ahogando. Mi error fue no medir lo que había abajo del agua a pesar de que es totalmente cristalina, pero no había experimentado cruzar por un espacio de algas que estaban muy crecidas y bueno, me atraparon. El papa de mi amiguita se percató y fue a salvarme prácticamente la vida. Eso sucedió cuando tenía 11 años.

Mi sobrina sobre una tabla en el rio de Las Estacas


Ahora que ya pasé el cuarto piso, una sobrina me propuso ir de nuevo a ese lugar y acepté. Con cierto temor vi nuevamente estas algas que de niña me atraparon, y nade nuevamente ahora con precaución alrededor de ellas. Con mi pequeña cámara las disfruté abajo del agua y realicé unas imágenes muy lindas que ahora están en mi memoria y han quitado esa mala sensación que duro alrededor de treinta años.

Conclusión, vuelve a los lugares que por alguna razón te traumatizaron de niña, te prometo que los encontraras muy diferentes y seguramente podrás disfrutarlos de muchas maneras. Una palomita más a mi memoria y buenas experiencias.



 



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